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Malditos Bastardos: una obra histórica y maestra de Tarantino

14 mayo 2019

Se cumplen veinticinco años de Pulp Fiction y Quentin Tarantino regresa a Cannes con su última y esperadísima película. Pasa el tiempo, pero nada ha cambiado ¡Adoramos a Tarantino! Por su estilo, por sus diálogos, por su sangre, por sus femmes fatales… Y nos morimos de ganas de ver su última cinta. Este mes en Canal Hollywood, le recordamos con una de sus obras maestras, Malditos Bastardos. Y, como aperitivo, te traemos 10 curiosidades sobre la cinta que no conocías.

  • La otra película

“El orgullo de la nación” es el título de la falsa película progandística nazi que aparece en la narrativa del film. Para producirla, Quentin Tarantino contó con Eli y Gabriel Roth, quienes dirigieron un cortometraje de 7 minutos para ser incluído en las escenas de la película. Eli Roth también interpreta a Donny Donowitz y además de actor es director y productor. El propio Tarantino le apoyaría poco después como productor ejecutivo en su segunda película, Hostel.

  • Christoph Waltz, pieza clave

Quentin Tarantino estuvo a punto de tirar la toalla durante el proceso de casting ya que era incapaz de encontrar a su Coronel Hans Landa. El icónico villano con influencias del espagueti western tenía tantos matices que el director temía que no hubiera nadie capaz de darle vida… Hasta que se topó con Christoph Waltz. Todo un acierto que además le valdría al actor un Oscar por su brillante interpretación. ¿Qué hubiera sido de la película si no se hubiesen encontrado?

  • Sobre papel

El libro que Shoshanna Dreyfus lee en la cafetería es una edición francesa de The Saint in New York, de Leslie Charteris, publicado por primera vez en 1934. La novela en concreto es remarcable por su uso de la violencia. Un hombre honrado que lucha por el bien saca su lado más despiadado y frío para vengarse y terminar con la vida de varios asesinos. Esto se relaciona directamente con la misión que explica el Teniente Aldo Raine (interpretado por Brad Pitt) al principio de la película. A Tarantino no se le escapa ni una.

  • Pasión por el cine

Para preparase como Shoshanna Dreyfus, la actriz francesa Mélanie Laurent, estuvo durante 10 días manipulando películas como proyeccionista y operadora en una sala de cine propiedad del propio Tarantino en Los Angeles.

  • No hay quién les entienda

En el momento en el que el actor germano-español Daniel Brühl audicionó para su papel, no hablaba francés con fluidez, algo imprescindible para su personaje. Cuando el director le pidió que hablara en dicho idioma el actor mezcló improvisando francés con español, pensando que Tarantino no se daría cuenta. Y así fue, consiguió el papel y finalmente cuando le tocó rodar, ya había perfeccionado el francés que podemos oír en la película. Algo parecido sucedió con Michael Fassbender, que, siendo alemán nativo tuvo que trabajar su acento con entrenadores vocales para conseguir el matiz de un agente infiltrado inglés haciéndose pasar por alemán.

  • El peculiar cameo del director

En la escena en la que Bridget von Hammersmark es ahogada a manos del Coronel, la actriz Diane Kruger casi sale mal parada de verdad durante el rodaje. Para darle más realismo a la situación, Quentin Tarantino convenció a la actriz para que él mismo interpretara al coronel (a través de sus manos) durante el primer plano y así fue el encargado de incidir presión sobre su cuello. Para su suerte, el plano se consiguió en la primera toma.

  • Las esvásticas

Cuando la película se fue a presentar en Alemania, Tarantino tuvo que quitar todas las esvásticas y símbolos nazis del material promocional, ya que la ley alemana indica que no se pueden mostrar estas imágenes a menos que sean con un propósito histórico. Curiosamente, con la aparición y representación del propio Hitler no hubo ningún problema legal.

  • Adam Sandler casi es Donny Donowitz

Adam Sandler fue considerado para interpretar a Donny Donowitz. Es curioso imaginar la película con su presencia ya que con más de media centena de títulos a sus espaldas el actor estadounidense no ha conseguido desvincularse de su perfil en comedia. Nunca sabremos qué giro hubiese dado su carrera porque finalmente, el papel se quedó en manos de Eli Roth, que entre otras cosas engordó 15 kilos para preparar el complejo personaje.

  • ¡París, París!

La escena en la que Shosanna (Mélanie Laurent) y Fredrich Zoller (Daniel Brühl) se encuentran en una cafetería es la única de la película que está íntegramente rodada en una localización real de París, concretamente en Bistrot La Renaissance. En dicha cafetería Claude Chabrol rodó una escena bastante similar para su película Con la sangre de otros, que Tarantino hizo ver a los actores para inspirarse y entrar en la atmósfera adecuada. Referencias que no falten.

  • Invitados de lujo

Como es habitual en el cine de Tarantino, encontramos constantemente nombres recurrentes y actores fetiche. El actor con el que más ha trabajado no es otro que Samuel L. Jackson, que a día de hoy ha aparecido en cinco de sus nueve películas. En Malditos Bastardos no cuenta con un papel protagónico pero sí con un cameo como narrador en off que no podía faltar.

Y es que, precisamente, uno de los sellos de Tarantino es plagar sus películas con guiños, referencias y cameos. ¿Te has llevado alguna sorpresa al revisitar Malditos Bastardos?

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